Aprobada la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030
La nueva Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética impulsa la rehabilitación de viviendas, refuerza el bono social y crea la Red-Actúa para acercar la atención energética a los hogares vulnerables.
El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030 (ENPE 26-30), que da continuidad a la primera estrategia estatal desarrollada entre 2019 y 2024.
La nueva estrategia incorpora 13 medidas orientadas a consolidar los avances alcanzados en los últimos años y a desarrollar una nueva generación de políticas públicas basadas en el principio de equidad energética, con el objetivo de garantizar el acceso universal, seguro, asequible y sostenible a la energía como derecho básico.
La ENPE 26-30 se ha elaborado tras un proceso participativo con entidades sociales, ámbito académico y sector empresarial, incluyendo un proceso de escucha directa a hogares en situación de vulnerabilidad. Además, recoge el aprendizaje derivado de los últimos años, marcados por la pandemia y la crisis energética, durante los cuales se adoptaron medidas extraordinarias como el refuerzo del bono social eléctrico, que alcanzó descuentos del 80% para consumidores vulnerables severos, o la prohibición del corte de suministro a determinados colectivos.
Cuatro ejes de actuación
La estrategia se estructura en cuatro grandes ejes:
- Caracterización y conocimiento: se prevé la creación de un Observatorio estatal de la pobreza energética, que centralizará información y facilitará el análisis técnico y la toma de decisiones públicas.
- Protección de consumidores vulnerables: incluye medidas para garantizar el suministro a consumidores vulnerables y electrodependientes, mejorar la cobertura del bono social y adaptar sus requisitos para que llegue a quienes realmente lo necesitan. Varias disposiciones ya han sido incorporadas al nuevo Reglamento general de suministro eléctrico aprobado recientemente.
- Mejora estructural de las condiciones energéticas: se impulsarán actuaciones de rehabilitación energética en viviendas vulnerables, la inclusión de estos hogares en comunidades energéticas y la protección frente a olas de calor y frío. En este marco, el futuro Plan Social para el Clima contará con una dotación estimada de 9.000 millones de euros durante el periodo de vigencia de la estrategia. También se reforzará el papel de los Certificados de Ahorro Energético (CAE), incluyendo el desarrollo de un “CAE social” para fomentar intervenciones en hogares vulnerables.
- Coordinación, asesoramiento y sensibilización: el cuarto eje contempla tres líneas principales de actuación:
- Mejorar la coordinación entre las distintas administraciones públicas.
- Crear puntos de asesoramiento energético específico para consumidores en situación de pobreza energética.
- Fomentar la detección de situaciones de vulnerabilidad energética desde el sistema de salud de atención primaria y los servicios sociales.
Red-Actúa: refuerzo del asesoramiento energético de proximidad
Uno de los elementos más relevantes de la nueva estrategia es la puesta en marcha de la Red-Actúa, un programa piloto coordinado por el IDAE que impulsará oficinas de atención especializadas en pobreza energética y del transporte, como parte de las actividades de asesoramiento.
Estas oficinas funcionarán como ventanillas únicas de proximidad para:
- Informar y asesorar sobre pobreza energética, eficiencia en el hogar, autoconsumo y comunidades energéticas.
- Apoyar en la tramitación de ayudas y prestaciones.
- Acompañar a colectivos vulnerables, especialmente personas mayores, hogares en exclusión o con brecha digital.
- Coordinarse con administraciones públicas y servicios sociales.
La experiencia acumulada en los últimos años demuestra que allí donde existen oficinas de asesoramiento energético de proximidad aumentan las solicitudes y el acceso efectivo al bono social.
En este contexto, la Oficina de Transición Energética del Cabildo de Tenerife (OTE), iniciativa de la Consejería Insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, se encuentra alineada con este modelo de atención territorial, desarrollando labores de asesoramiento energético, impulso de comunidades energéticas y apoyo técnico a municipios en materia de pobreza energética. La futura integración en la Red-Actúa supondría una oportunidad para reforzar y consolidar esta labor en el ámbito insular.
Implicaciones para los municipios y los PACES
Desde 2025, los municipios adheridos al Pacto de las Alcaldías deben reportar información específica sobre pobreza energética en sus Planes de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES).
En Tenerife, la OTE del Cabildo de Tenerife ha trabajado en colaboración con la Universidad de La Laguna y Provivienda en el desarrollo de una guía metodológica y un aplicativo de diagnóstico municipal de pobreza energética, con el objetivo de ofrecer una metodología común de indicadores en todos los municipios de la isla.
La nueva estrategia estatal refuerza este enfoque estructural y coordinado, consolidando el papel de las administraciones locales como actores clave en la detección, prevención y reducción de la pobreza energética.
Observatorio del Cambio Climático y la Energía de Tenerife (OCCET)
La Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030 puede consultarse en la sección específica del Observatorio del Cambio Climático y la Energía de Tenerife (OCCET), donde se recoge el marco estratégico estatal actualizado y su relación con la planificación climática y energética local.