Tenerife refuerza su sistema eléctrico
Nueva potencia firme, regulación para integrar renovables y almacenamiento, y una central hidroeléctrica de bombeo en Tenerife marcarán la evolución del sistema eléctrico de la isla en los próximos años.
El sistema eléctrico de Tenerife afronta en 2026 tres novedades relevantes que influyen directamente en su evolución hacia un modelo más seguro, flexible y progresivamente descarbonizado: la adjudicación de nueva potencia firme en la isla, la tramitación de un nuevo marco técnico para sistemas no peninsulares y el impulso a una central hidroeléctrica de bombeo en Güímar.
Estas decisiones afectan tanto a la seguridad de suministro a corto plazo como a la integración de energías renovables y almacenamiento en el medio y largo plazo.
Más potencia para garantizar el suministro
Mediante Resolución de 3 de febrero de 2026, publicada en el BOE el 24 de febrero y en vigor desde el 25 de febrero de 2026, la Dirección General de Política Energética y Minas ha otorgado el régimen retributivo adicional a 78 grupos de generación en territorios no peninsulares, adjudicando más de 1.450 MW de potencia firme.
En el caso de Tenerife, se han adjudicado 382,33 MW.
Entre las actuaciones previstas destacan:
- La instalación de 11 nuevos motores de gas por parte de la empresa SAMPOL.
- Inversiones en grupos existentes de Endesa, incluyendo ciclos combinados, turbinas de gas y la extensión de vida útil de determinados grupos diésel y turbinas aeroderivadas.
¿Para qué sirve esta potencia?
En un sistema aislado como el de Tenerife, donde no existe conexión eléctrica con la península, es imprescindible contar con generación capaz de entrar en funcionamiento cuando las renovables (como la eólica o la fotovoltaica) no producen lo suficiente. Esta potencia de respaldo permitirá cubrir aproximadamente la mitad de las necesidades adicionales previstas y garantizar la estabilidad del sistema —que en el futuro incluirá a la Gomera cuando se encuentren los sistemas interconectados— hasta 2029.
Se trata, no obstante, de tecnologías convencionales que utilizan combustibles fósiles, lo que pone de manifiesto que la transición energética requiere combinar seguridad de suministro con reducción progresiva de emisiones.
Nuevo marco técnico para integrar renovables y almacenamiento
Paralelamente, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha iniciado la audiencia pública de un Proyecto de Real Decreto que establece nuevos requisitos técnicos de diseño y seguridad para instalaciones conectadas a redes de transporte y distribución, con especial atención a los sistemas eléctricos no peninsulares.
Este marco resulta especialmente relevante para Canarias y Tenerife, donde el sistema convencional está prácticamente en servicio en su totalidad, mientras que el crecimiento futuro depende de renovables y almacenamiento.
En la red de distribución de Canarias existen actualmente:
- 575 MW de baterías con permisos concedidos
- 289 MW fotovoltaicos pendientes de entrada en servicio
El nuevo reglamento introduce, por primera vez, un marco específico para las instalaciones de almacenamiento, estableciendo requisitos que permitirán que las baterías aporten estabilidad, flexibilidad y respaldo cuando sea necesario.
También adapta parámetros técnicos a la realidad insular, como la equivalencia de tensiones (110 kV peninsulares considerados como 66 kV en Canarias) y rangos específicos de frecuencia para evitar desconexiones en cascada.
En una isla con limitaciones físicas para ampliar infraestructuras eléctricas, la aprobación de este real decreto facilitaría la integración segura de los más de 800 MW de nuevas instalaciones renovables y almacenamiento actualmente en tramitación en Tenerife.
Impulso a una central hidroeléctrica de bombeo en Güímar
El tercer avance relevante es el inicio de la tramitación de una futura central hidroeléctrica de bombeo en Güímar, impulsada por el MITECO, vinculada a una inversión estimada superior a 1.000 millones de euros.
Este tipo de instalación funciona como una gran batería natural: cuando hay excedente de energía renovable, se utiliza para bombear agua a un embalse superior; cuando la demanda aumenta, el agua se libera para generar electricidad.
La instalación tendrá:
- 200 MW de potencia de turbinación
- 220 MW de bombeo
- Capacidad de almacenamiento de aproximadamente 3.200 MWh
Esta capacidad permitiría cubrir en torno a un tercio de la demanda eléctrica diaria de Tenerife y reforzar el futuro subsistema eléctrico de Tenerife y La Gomera.
El proyecto se encuentra en fase inicial de tramitación y deberá superar los procedimientos de evaluación ambiental, información pública e informes preceptivos antes de su eventual aprobación.
Un sistema en transición
Las tres actuaciones reflejan las distintas dimensiones de la transición energética en un sistema aislado como el de Tenerife:
- Refuerzo de potencia firme convencional para garantizar el suministro a corto plazo.
- Actualización normativa para integrar renovables y almacenamiento con mayor seguridad.
- Desarrollo de infraestructuras estratégicas de almacenamiento a gran escala.
El reto del sistema eléctrico insular es avanzar hacia un modelo más renovable y descarbonizado sin perder estabilidad ni seguridad. Las decisiones adoptadas este año marcan un paso más en ese proceso.