España acelera la electrificación de su red mientras la UE aplaza la decisión sobre su objetivo climático para 2040
Esta semana ha estado marcada por importantes novedades en la transición energética, tanto a nivel nacional como europeo. Mientras España ha presentado un ambicioso plan de inversión de más de 13.500 millones de euros para modernizar su red eléctrica de cara a 2030, la Unión Europea ha decidido aplazar la decisión sobre su enmienda para un objetivo de reducción de emisiones del 90% para 2040. Estos movimientos tienen implicaciones directas para Tenerife, que mantiene un objetivo de descarbonización propio, aún más exigente que el europeo, para 2040.
Una inversión histórica para la red eléctrica española
La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha presentado las líneas maestras de la Propuesta de planificación de la red de transporte de electricidad con horizonte 2030, que prevé una inversión de 13.590 millones de euros. El objetivo es «seguir electrificando nuestra economía, una oportunidad país», según Aagesen, impulsando proyectos de descarbonización y reforzando la competitividad de España en línea con los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
A diferencia de planificaciones anteriores centradas en la generación, el motor principal de esta nueva propuesta es la demanda, que representa el 41% de las más de 7.000 solicitudes recibidas. El plan busca atender 27,7 GW de nueva demanda desde la red de transporte y 5,3 GW en la de distribución. Entre los proyectos destacan:
- 9 GW para proyectos industriales.
- 13,1 GW para la producción de hidrógeno verde.
- 1,2 GW para la electrificación de puertos.
Para facilitar este despliegue, el Gobierno ha iniciado la audiencia pública de un Proyecto de real decreto que regula los planes de inversión en redes, con el fin de incrementar los límites de inversión protegiendo a los consumidores y aumentando la transparencia. Este proyecto establece un nuevo marco para que las empresas transportistas y distribuidoras presenten sus planes, que deberán ser públicos una vez aprobados e incluirán mecanismos de penalización para asegurar su cumplimiento.
El Ministerio se reúne con las CCAA para definir el futuro de la red
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha iniciado una ronda de reuniones con todas las comunidades autónomas para compartir el escenario técnico de partida de la Planificación eléctrica 2030 antes de que el documento salga a consulta pública. En estos encuentros se analizan las prioridades de cada territorio para asegurar que la planificación apoye la descarbonización industrial y la vertebración territorial. Estamos a la espera de la reunión con el Gobierno de Canarias, un encuentro clave dado que el nuevo Real Decreto contempla especificidades para los territorios no peninsulares, como la consideración de la red de 66 kV como red de transporte secundario, la obligación de mejorar la calidad del suministro en sistemas aislados y proyectos estratégicos como la futura interconexión submarina Tenerife–La Gomera.
La UE pospone la decisión sobre su meta para 2040 entre debates sobre competitividad
En el ámbito europeo, los ministros de Medio Ambiente de la UE debatieron la propuesta de fijar un objetivo vinculante de reducción neta de emisiones de gases de efecto invernadero del 90% para 2040 en comparación con 1990. Sin embargo, la Presidencia del Consejo concluyó que no era realista alcanzar un acuerdo en la reunión del 18 de septiembre, por lo que la decisión se ha aplazado para ser retomada tras el Consejo Europeo.
El debate puso de manifiesto varios puntos de fricción. Uno de los más importantes es la preocupación por la competitividad de las industrias europeas y el riesgo de «fuga de carbono», es decir, que las empresas trasladen su producción (y sus emisiones) a países con regulaciones menos estrictas.
Otro punto clave es el papel de la flexibilidad para alcanzar el objetivo. La propuesta incluye el uso limitado de créditos de carbono internacionales, aunque se ha aclarado que estos no servirían para que las empresas europeas cumplan sus obligaciones dentro del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (RCDE UE), sino para ayudar a otros países a descarbonizarse. También se debate la contribución de los sumideros naturales de carbono y las incertidumbres asociadas a ellos.
A pesar del aplazamiento para la decisión sobre el objetivo de 2040, los ministros sí aprobaron una declaración de intenciones sobre la contribución de la UE para 2035, que se presentará antes de la COP30, con un objetivo indicativo de reducción de emisiones de entre el 66,25% y el 72,5%.
El ambicioso reto de Tenerife
Para Tenerife, este escenario presenta tanto oportunidades como desafíos. La nueva planificación eléctrica y el Real Decreto de inversiones son herramientas fundamentales para alcanzar sus metas climáticas. Es especialmente relevante que la normativa nacional reconozca las particularidades de los sistemas insulares. No obstante, el debate europeo evidencia la complejidad de la transición. Mientras la UE aplaza su decisión para 2040, Tenerife ya ha fijado en su Declaración de Emergencia Climática un objetivo de descarbonización para ese mismo año, una meta considerablemente más ambiciosa que la europea. El éxito de este plan pionero dependerá en gran medida de que los nuevos marcos regulatorios y de inversión, como los presentados esta semana, se alineen y faciliten la transformación del modelo energético del Tenerife y el archipiélago.