Día Mundial del Agua 2026: el papel del agua en la igualdad y la resiliencia de los territorios
Bajo el lema “Donde fluye el agua, crece la igualdad”, el Día Mundial del Agua 2026 pone el foco en el acceso al agua y el saneamiento como derechos humanos, en un contexto global de desigualdad y cambio climático.
Cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, una conmemoración impulsada por Naciones Unidas desde 1993 para sensibilizar sobre la importancia del agua dulce y promover su gestión sostenible.
En 2026, la campaña se centra en el lema “Donde fluye el agua, crece la igualdad”, destacando el papel del acceso al agua potable y al saneamiento como factores clave para la igualdad de género y el desarrollo sostenible. La iniciativa está liderada por UNICEF y ONU-Mujeres, en el marco de ONU-Agua, y busca impulsar avances en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 6 (agua limpia y saneamiento) y 5 (igualdad de género).
Agua, desigualdad y cambio climático: un desafío global
El acceso al agua sigue siendo un reto a escala mundial, especialmente en un contexto de cambio climático que intensifica fenómenos como sequías o eventos extremos.
Según datos de Naciones Unidas:
- 1.800 millones de personas aún carecen de agua potable en sus hogares (OMS/UNICEF, 2023).
- Más de 1.000 millones de mujeres no tienen acceso a servicios de agua gestionados de forma segura (ONU-Mujeres/DAES, 2023).
- Mujeres y niñas dedican 250 millones de horas al día a la recolección de agua, más del triple que hombres y niños (ONU-Mujeres/DAES, 2024).
- Cada día, alrededor de 1.000 menores de cinco años mueren por causas relacionadas con agua insalubre, saneamiento deficiente e higiene inadecuada (OMS, 2023).
Además, el cambio climático agrava esta situación: cerca de 380 millones de mujeres y niñas viven en zonas con estrés hídrico alto o crítico, una cifra que podría aumentar significativamente en las próximas décadas (ONU-Mujeres/DAES, 2023).
En este contexto, la ONU subraya la necesidad de incorporar el liderazgo y la participación de las mujeres en la gestión del agua, como elemento clave para lograr soluciones más inclusivas, eficaces y sostenibles.
Tenerife: de la emergencia hídrica a una nueva etapa de planificación
En paralelo a este contexto global, Tenerife ha vivido recientemente una situación de emergencia hídrica, declarada en mayo de 2024 debido a la sequía y a la presión sobre los recursos disponibles.
El Cabildo Insular de Tenerife ha anunciado, el pasado 26 de febrero, la finalización de esta emergencia, tras constatar una recuperación sostenida del sistema hidráulico insular.
Entre los principales datos:
- Las reservas de agua alcanzan actualmente el 70% de su capacidad, el nivel más alto de los últimos seis años.
- Se han incorporado al sistema 54.000 m³/día adicionales, con previsión de alcanzar 80.000 m³/día a lo largo del año.
- Durante la emergencia se activaron 75 medidas, incluyendo actuaciones de desalación, reutilización y mejora de infraestructuras hidráulicas.
Entre las actuaciones más relevantes destacan la ampliación de desaladoras y depuradoras, la puesta en marcha de nuevas instalaciones como la EDAR portátil en el área metropolitana o el refuerzo de sistemas de reutilización de aguas regeneradas.
Asimismo, infraestructuras actualmente en fase avanzada —como nuevas plantas desaladoras o sistemas de regeneración— permitirán seguir aumentando la capacidad del sistema en los próximos meses.
Un sistema más preparado, pero aún vulnerable
La mejora de las precipitaciones durante el invierno 2025-2026 ha contribuido a la recuperación de las reservas, junto con las inversiones realizadas en infraestructuras hidráulicas.
Sin embargo, desde el Cabildo se insiste en que el fin de la emergencia no implica la desaparición del riesgo. Tenerife continúa siendo un territorio vulnerable a la variabilidad climática, dependiente de infraestructuras complejas y expuesto a los efectos del cambio climático.
En este sentido, la estrategia futura se orienta hacia la consolidación de un modelo de seguridad hídrica estructural, basado en:
- La diversificación de fuentes (desalación, reutilización, recursos subterráneos).
- La mejora de la eficiencia del sistema.
- La planificación a medio y largo plazo para anticipar episodios de escasez.
El agua como eje de igualdad y resiliencia
El Día Mundial del Agua 2026 pone de relieve que la gestión del agua no es solo una cuestión técnica, sino también social.
A escala global, garantizar el acceso al agua y al saneamiento es fundamental para reducir desigualdades. A escala local, como en Tenerife, supone también reforzar la resiliencia del territorio frente a los impactos del cambio climático.
Ambas dimensiones —igualdad y sostenibilidad— convergen en un mismo reto: gestionar el agua de forma eficiente, equitativa y adaptada a un contexto climático cada vez más exigente.
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