Residuos textiles en Canarias: retos y soluciones desde la economía circular

Residuos textiles en Canarias: retos y soluciones desde la economía circular

Residuos textiles en Canarias: retos y soluciones desde la economía circular

La jornada de Economía Circular e Inserción Social, celebrada en Tenerife y organizada por IRLab, abordó el impacto ambiental de los residuos textiles, los desafíos del cambio climático y las iniciativas de reutilización, innovación y economía circular que se están desarrollando en las islas.

El pasado 26 de octubre de 2026, el espacio La Industrial, en Tegueste, acogió las Jornadas de Economía Circular e Inserción Social, organizadas por Islas Responsables Lab (IRLab), una iniciativa del Gobierno de Canarias.

La Oficina de Transición Energética del Cabildo de Tenerife (OTE) asistió a este encuentro, que reunió a especialistas, administraciones públicas y entidades sociales para analizar los desafíos de la gestión de los residuos textiles y conocer iniciativas que ya están trabajando en su prevención, reutilización y valorización.

La jornada fue inaugurada por Blanca Pérez, consejera insular del Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, y Alfonso Cabello, viceconsejero de Presidencia del Gobierno de Canarias.

El impacto ambiental de la industria textil

La producción y el consumo de ropa tienen consecuencias sobre el uso de recursos naturales, las emisiones de gases de efecto invernadero y la generación de residuos.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), en 2022 cada persona consumió una media de 19 kg de productos textiles en la Unión Europea, incluyendo ropa, calzado y textiles del hogar. Ese mismo año se generaron aproximadamente 16 kg de residuos textiles por habitante, de los que una parte importante no se recogió de manera separada para facilitar su reutilización o reciclaje.

Otro de los impactos más significativos es el consumo de agua. Según la Water Footprint Network, producir una camiseta de algodón de 250 gramos requiere, de media, unos 2.500 litros de agua, una cantidad equivalente a unas 50 duchas de 50 litros.

Esta cifra resulta especialmente relevante para Tenerife, teniendo en cuenta los episodios de emergencia hídrica que ha experimentado la isla y la importancia de realizar un uso responsable de los recursos hídricos.

En España, un estudio publicado por Moda re- en 2021, con datos recabados en 2020, estimaba que se generaban alrededor de un millón de toneladas de residuos textiles al año, de los cuales un 88 % terminaba en vertederos.

Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de avanzar hacia un modelo de consumo que priorice reducir la compra innecesaria, prolongar la vida útil de las prendas, reparar, reutilizar y reciclar.

Emergencia climática y el reto del residuo textil en Canarias

La ponencia inaugural, titulada «Emergencia climática y el reto del residuo textil», estuvo a cargo de Aridane González, doctor en Ciencias del Mar y presidente del Comité de Personas Expertas en Cambio Climático.

Durante su intervención, explicó la relación entre la crisis climática, los modelos de producción y consumo y la gestión de los residuos.

Aunque Europa ha avanzado en la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero, las emisiones mundiales siguen aumentando, debido, entre otros factores, al crecimiento de la actividad industrial y manufacturera en regiones como Asia-Pacífico, según explicó González durante su intervención.

En el caso de Canarias, destacó las particularidades del archipiélago como un territorio insular, fragmentado y dependiente del exterior, especialmente de la importación de combustibles fósiles y bienes de consumo.

Según las cifras expuestas durante la ponencia, la huella anual de emisiones de Canarias se sitúa en torno a 13 millones de toneladas de CO₂ equivalente. Además, la importación de productos genera necesidades de transporte, envases y embalajes que incrementan la presión sobre la gestión de los residuos.

A esto se suma el impacto del turismo, que incrementa el consumo de recursos y la generación de residuos en Canarias. Sin embargo, al calcular los residuos por habitante, solo se tiene en cuenta a la población residente y no a los turistas, lo que hace que las cifras por persona sean más elevadas.

En relación con el sector textil, González señaló que en Canarias se generan aproximadamente 10.000 toneladas de residuos textiles al año, lo que evidencia la necesidad de impulsar alternativas para prevenir su generación y favorecer su reutilización y reciclaje.

Ante este escenario, defendió la necesidad de avanzar hacia una economía circular y un modelo de residuos cero, basado en prevenir la generación de residuos, transformar los materiales desechados en nuevos recursos y reducir progresivamente la dependencia de los vertederos.

Políticas públicas, reutilización y economía social

La jornada continuó con la intervención de Ana Gómez, coordinadora y secretaria técnica de la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (AERESS), quien destacó tres ideas clave para avanzar hacia una gestión más sostenible de los residuos textiles.

En primer lugar, recordó que la recogida separada de residuos textiles ya es una obligación para las administraciones locales, pero que recoger es un medio y no el fin. En segundo lugar, explicó que economía circular no es sinónimo de reciclaje: prevenir la generación de residuos y preparar los productos para su reutilización permite conservar mejor su valor, por lo que la circularidad comienza mucho antes de que una prenda llegue al contenedor. Por último, subrayó la dimensión social de la gestión de residuos, destacando que la contratación reservada a empresas de inserción forma parte del modelo previsto en la legislación.

También se celebró una mesa redonda sobre políticas públicas, compra pública responsable y gestión de los residuos textiles, en la que participaron Ángel Montañés, director general de Calidad Ambiental del Gobierno de Canarias, y Alejandro Molowny, director insular de Residuos del Cabildo de Tenerife, junto a representantes de administraciones locales y entidades vinculadas a la contratación pública responsable y la economía social.

Durante el encuentro se analizaron las posibilidades de la contratación pública para favorecer la reutilización, la gestión responsable de residuos y la creación de oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad.

Asimismo, se presentaron experiencias como RE-VISTE y Fundació Deixalles, iniciativas que trabajan para dar una segunda vida a los productos textiles y desarrollar modelos de gestión más circulares.

Otra mesa de diálogo reunió a representantes de entidades de inserción social y proyectos vinculados al sector textil en Canarias, entre ellos la Fundación Ataretaco, la Fundación Isonorte, Hiebra Social y el proyecto TEXTIL de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Estas experiencias permitieron conocer cómo la economía circular puede combinar beneficios ambientales, aprovechamiento de materiales y generación de empleo.

Tenerife avanza hacia una gestión más circular de los residuos textiles

En Tenerife ya se están desarrollando iniciativas para afrontar los próximos cambios normativos europeos en materia de residuos textiles, mediante proyectos que combinan sostenibilidad, innovación e integración social.

Un ejemplo es RE-VISTE, una experiencia piloto desarrollada en San Miguel de Abona que cuenta con una red de 28 contenedores inteligentes equipados con sensores de volumetría, que permiten mejorar la recogida y gestión de los residuos textiles. Según los datos del Cabildo de Tenerife, en lo que va de año se han recogido más de 33 toneladas de residuos textiles, alcanzando un 67 % de material reciclado y valorizado.

Asimismo, Tenerife Moda Sostenible, iniciativa impulsada por el Cabildo de Tenerife, promueve una segunda vida para los textiles y fomenta prácticas más responsables dentro del sector de la moda, la confección y el diseño.

Estas iniciativas muestran cómo la economía circular puede contribuir a reducir los residuos destinados a vertedero, aprovechar los recursos existentes y generar nuevas oportunidades económicas y sociales en la isla.

Del conocimiento a la acción: nuestra huella textil

La jornada concluyó con el taller participativo «¿Qué impacto tenemos?», dinamizado por tenerife+sostenible, iniciativa del Cabildo de Tenerife desarrollada junto a Gesplan.

Durante la actividad se puso de relieve la situación de los residuos textiles en la isla: en Tenerife se generan aproximadamente 2.000 toneladas al año, de las que más del 80 % terminan en el Complejo Ambiental. Este dato sirvió para reflexionar sobre nuestra huella textil y la importancia de implicar a la ciudadanía, los municipios y otros agentes en la reducción de residuos y el aprovechamiento de los materiales.

Avanzar hacia la economía circular no consiste únicamente en reciclar más, sino también en consumir menos recursos, aprovechar mejor los materiales y evitar que los productos se conviertan prematuramente en residuos. Un cambio especialmente importante para territorios insulares como Tenerife, donde la gestión de los recursos y la reducción de la dependencia exterior representan desafíos ambientales y económicos.