Mitigación y adaptación

Mitigación y Adaptación

Mitigación y Adaptación

La lucha contra el cambio climático se basa en dos estrategias fundamentales: la mitigación y la adaptación. La mitigación busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y potenciar los sumideros de carbono, mientras que la adaptación se enfoca en minimizar los impactos de los cambios climáticos en las personas, infraestructuras y ecosistemas, reduciendo su riesgo. A través de herramientas como los inventarios de emisiones, los planes de adaptación y la conservación de ecosistemas captadores de carbono, se pueden diseñar estrategias eficaces para hacer frente a este desafío global.

La mitigación implica la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y el refuerzo de los sumideros de carbono. Para ello, se realizan análisis rigurosos, como los inventarios de emisiones a diferentes escalas, que permiten diseñar estrategias efectivas para limitar el calentamiento global.

A nivel insular, la Declaración de Emergencia Climática del Cabildo de Tenerife aprobada en el año 2019 establece metas ambiciosas, alineadas con los compromisos europeos: alcanzar una reducción del 55% de las emisiones de GEI para 2030 respecto a 2019 y lograr la neutralidad de carbono para 2040.

Inventarios y Diagnósticos

Los resultados finales del inventario de emisiones de gases de efecto invernadero para la isla de Tenerife, elaborado por la Oficina de Transición Energética del Cabildo de Tenerife, tomando como año de referencia 2021, reflejan que se emitieron un total de 4.077,57 ktn CO2 equivalente en lo referente al sector de la energía y el transporte, 153,06 ktn CO2 producidos por los procesos industriales tinerfeños y los distintos usos de productos, con una aportación de 105,66 ktn CO2 a manos de la agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra.

wdt_ID Categorías Emisiones netas CO2 (ktn) Emisiones CH4 (ktn) Emisiones N2O (ktn)
1 Procesos Industriales y uso de los productos (IPPU) 153,06 0,00 0,00
12 Sector de la Energía y el Transporte 4.077,57 0,49 0,11
14 Agricultura, Silvicultura y Otros Usos de la Tierra (AFOLU) 105,66 1,66 0,02
15 Residuos y tratamiento de aguas 0,00 7,73 0,07

Como podemos observar, la principal contribución de gases de efecto invernadero viene dada por el sector de la energía, que corresponde al 94% de las emisiones generadas en la isla. Recordamos que en este sector están incluidas las fuentes de generación de energía eléctrica de origen no renovable, así como el consumo de combustibles de origen fósil para el transporte de personas y mercancías en el territorio insular. La contribución de distintos gases también viene predominada por el sector energético, alcanzando el 53% de las emisiones del óxido nitroso.

Fuente:  Elaboración propia

Este diagnóstico permite dirigir las acciones de mitigación hacia los sectores más emisores y evaluar el progreso hacia los objetivos de descarbonización.

Acciones Clave de Mitigación

Es necesario tomar una serie de acciones estratégicas para reducir las emisiones en sectores prioritarios:

  • Energías Renovables: Incrementar la generación de energía a partir de fuentes limpias mediante instalaciones solares, eólicas y geotérmicas.
  • Transporte Sostenible: Fomentar la electrificación de flotas públicas y privadas, y el desarrollo de infraestructuras de carga para vehículos eléctricos.
  • Gestión de Residuos: Implementar prácticas de economía circular para reducir la huella de carbono asociada a los desechos sólidos.
  • Uso de la Tierra y Agricultura: Promover prácticas agrícolas regenerativas y restaurar ecosistemas degradados para aumentar la captura de carbono

Beneficios de la Mitigación

Las acciones de mitigación no solo tienen un impacto positivo en el clima, sino que también contribuyen a:

  • Mejorar la calidad de vida mediante la reducción de la contaminación atmosférica.
  • Impulsar la economía verde, generando empleos relacionados con energías renovables y tecnologías sostenibles.
  • Fortalecer la resiliencia de los ecosistemas y los sistemas socioeconómicos frente al cambio climático.

La adaptación al cambio climático es esencial para mitigar los riesgos asociados a los cambios en la temperatura, las precipitaciones y el nivel del mar. Estas amenazas, identificadas en el Plan Territorial Insular de Emergencias (PEIN) y en los Planes de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES) de los distintos municipios de Tenerife, subrayan la necesidad de una planificación estratégica para salvaguardar a las personas, infraestructuras y ecosistemas frente a los efectos del cambio climático.

Identificación y Evaluación de Riesgos

El cambio climático amplifica fenómenos naturales como riadas, deslizamientos, incendios forestales y temporales costeros, que están estrechamente relacionados con las características geográficas y climáticas de Tenerife. La tipificación de riesgos incluye:

  • Riesgo hidrológico: Riadas e inundaciones.
  • Fenómenos atmosféricos adversos: Olas de calor, lluvias torrenciales, calimas y sequías.
  • Movimientos de ladera: Desprendimientos y deslizamientos.
  • Incendios forestales: Agravados por sequías prolongadas y olas de calor

El análisis de estos riesgos evalúa su probabilidad, severidad y exposición para priorizar medidas de adaptación, fortalecer la resiliencia y reducir los impactos en bienes y personas.

Medidas de Adaptación en Sectores Clave

A continuación, se proponen una serie de acciones adaptativas diseñadas para abordar estos desafíos:

  1. Gestión del Agua: Mejora del almacenamiento y distribución de agua, con tecnologías avanzadas para enfrentar períodos de sequía y garantizar un suministro adecuado.
  2. Infraestructuras Resilientes: Adaptación de carreteras y edificios para resistir fenómenos extremos, incluyendo sistemas de drenaje, barreras contra inundaciones y alertas tempranas.
  3. Conservación de Ecosistemas: Restauración de hábitats degradados y promoción de prácticas agrícolas sostenibles para reforzar la capacidad de los ecosistemas de absorber impactos climáticos.
  4. Educación y Participación Ciudadana: Programas de sensibilización y participación comunitaria para fomentar la comprensión de los riesgos y la colaboración en soluciones

Impactos y Resiliencia

La identificación de los sectores más vulnerables y las zonas de mayor riesgo es clave para establecer protocolos eficaces. Tenerife enfrenta desafíos relacionados con el aumento del nivel del mar, que podría afectar hasta 140 km de costas y playas, además de generar pérdidas económicas sustanciales relacionadas con el turismo. Por ello, es crucial adoptar medidas proactivas que minimicen riesgos y maximicen la resiliencia de las comunidades locales.

La absorción de carbono es un proceso natural en el que ecosistemas como bosques, suelos y cuerpos de agua capturan dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera, reduciendo la concentración de este gas de efecto invernadero clave en el cambio climático. Este mecanismo no solo mitiga el calentamiento global, sino que también mejora la calidad del suelo, fomenta la biodiversidad y refuerza la resiliencia de los ecosistemas frente a fenómenos extremos como sequías, incendios forestales y tormentas.

En España, el Registro de Huella de Carbono, Compensación y Proyectos de Absorción del MITECO regula y promueve proyectos orientados a incrementar los sumideros de carbono mediante reforestación, manejo forestal sostenible y regeneración de suelos agrícolas. Canarias, alineada con estas directrices, está en proceso de implementar su propio Registro Canario de Huella de Carbono, destinado a calcular, reducir y compensar emisiones a través de iniciativas adaptadas a las características insulares, como la restauración de áreas degradadas y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles.

En Tenerife, los ecosistemas naturales desempeñan un papel destacado como sumideros de carbono. Sus bosques, especialmente los pinares y el monteverde, capturan aproximadamente 0,423 millones de toneladas de CO₂ al año, lo que representa un 5% de las emisiones de GEI de 1990. Sin embargo, la deforestación, los incendios forestales y el abandono de prácticas agrícolas amenazan esta capacidad, requiriendo medidas urgentes para su conservación y mejora.

Entre las estrategias clave implementadas en Tenerife destacan:

Reforestación y Restauración: Recuperación de áreas degradadas mediante especies autóctonas, fortaleciendo su capacidad de captura de carbono.
Prácticas Agrícolas Sostenibles: Técnicas como la agroforestería y la gestión regenerativa de suelos, que mejoran la retención de carbono y apoyan la sostenibilidad económica de las comunidades locales.
Integración de REDD+: Uso del marco internacional para fomentar la conservación forestal mediante incentivos económicos y sostenibles.

Estos esfuerzos consolidan a Tenerife y Canarias como referentes en la gestión de sumideros de carbono, combinando la protección climática con el desarrollo sostenible. La coordinación entre los niveles local, regional y estatal es esencial para maximizar los beneficios ambientales y sociales, promoviendo un futuro resiliente para las islas.